Nos conocimos hace un poco mas de 3 años, John es de Venezuela y yo soy de Argentina. Una noche, estaba con un amigo esperando a que lleguen mis demás amigos y nos decidimos por entrar a Chatroullete a conocer y hacer bromas a la gente. En un momento, mi amigo me dijo que me apartara porque él quería ver si encontraba a una chica para conversar. Él comenzó a darle next una y otra vez, hasta que llego a John, y yo muy apresurada le dije “Espera, no lo saques, charlemos con él”.

Él estaba sentado, con una chaqueta de un azul tirando a un gris, escuchando Bob Marley y leyendo algo. Yo no salía en la cámara, tampoco quería salir porque me veía horrible y me sentía algo deprimida. Mi amigo le contó que no estaba solo pero que yo no quería salir en la cámara. Yo hice un comentario: “Es muy hermoso”, y mi amigo no tuvo mejor idea que decírselo. Me sentí muy avergonzada porque no soy lo que la gente llama “linda” y tenía miedo de que me rechace. Sin embargo, después de un rato, le dí mi facebook a John y nos agregamos.

Al día siguiente comenzamos a chatear, hablábamos todo el día y nos contábamos todo, como si fuéramos dos amigos que no se ven hace mucho tiempo. Luego nos pasamos nuestro skype y comenzamos a hablar por ahí. Yo estaba muy nerviosa, la primera vez que nos conectamos. Pensé que iba a ver que soy gorda y me iba a rechazar, pero al contrario, él vio que me estaba sintiendo incomoda y me dijo: “relájate, sé tu misma”. Pasamos un poco más de un mes charlando, y las cosas se fueron poniendo cada vez mas cariñosas.

Estábamos los dos aterrados, veníamos de relaciones muy tóxicas que nos habían hecho daño. La madrugada del 24 de julio, al fin tuvimos la conversación esperada. El dijo ” Yamila, ¿nosotros que somos?”, yo respondí ” Yo quiero ser tu novia”. Envié el ultimo mensaje y mi corazón latía a mil. En el acto envié otro,”¿ vos queres ser mi novio?”. El me dijo que sí, y ese día, el 24 de julio de 2015, comenzó nuestra relación.

Nos llevábamos bien, sin embargo estábamos asustados. Era una relación a distancia, y ya saben lo que la gente dice “amor a distancia, felices los 4, amor de lejos amor de pendejos, etc”. Sin embargo, nos demostramos ser fieles el uno al otro, todos los días nos conectábamos y a veces dejábamos skype encendido mientras hacíamos nuestras cosas, a manera de acompañarnos un poco. Recuerdo que desde el primer momento, John me decía que se iba a venir a Argentina conmigo. En un principio yo creíqa que sería una relación corta, que no aguantaríamos. Pero luego de unos meses él se empezó a mover para venir conmigo.

Pese a la situación de su país, él trataba de ahorrar plata para el pasaje, al cumplir 18, se hizo una cuenta en el banco para guardar todo lo que ahorre en ella, la cual le costó muchísimo conseguir. Dado la situación de Venezuela, cada día se hacia mas difícil ahorrar, era comer o ahorrar, y yo le dije que él no ahorrara, que lo iba a hacer yo.

Entonces empece.

A los 4 meses de relación, mi madre descubrió que estaba de novia. Cuando le conté la situación, pego el grito en el cielo. Luego de unos dias se calmo y comenzó a apoyarme. Incluso fue preparando a mi papá para recibir la noticia. En un primer momento, le presente a mi mamá a John, por skype. Hablaron bien, se conocieron un poco. Decidí hablar con mi papá en Navidad, ya que el es un católico muy devoto e iba a estar muy feliz ese día. Sorprendentemente lo tomo bien, si se sorprendió, pero lo tomo bien. Ese día me obligo a hablar con mis demás familiares, y así lo hice. Con todo el miedo del mundo, y sorprendentemente todos me apoyaron, incluso mi abuela, aunque es algo cerrada, se ofreció a recibirlo.

Luego, en enero, decidí presentar a mi papá con John. Hablaron un buen rato, John le contó su historia de vida, sus intenciones conmigo y su intención de venir a Argentina. Cuando terminaron de hablar, mi papá se acerco y me dijo ” lo voy a ayudar a llegar al país, pero quiero que sepas que lo hago por él y no estás obligada a seguir la relación amorosa por el hecho de que lo ayudé”. Me puse muy feliz, porque las cosas iban a suceder mucho mas rápido de lo planeado con la ayuda de mi padre.

Estuvimos así, a la distancia, 9 meses. Mientras tanto, John corría de un lado para el otro para conseguir su pasaporte, y lo hizo.
El 13 de abril de 2016, dando las 0hs, comenzando así mi cumpleaños, John me mostró sus pasajes de avión, y mi madre apareció ante mi con el recibo de alquiler de una pieza a una cuadra de mi casa. Fue el mejor regalo de cumpleaños. El 24 de abril, fecha en la que cumplíamos 9 meses, John llegaría a mi país, y a Salta, mi provincia.

En su familia nadie lo apoyo, hasta ver el pasaporte y los pasajes en sus manos. La única persona que lo apoyo fue su abuela, pero ¿que podía hacer ella con sus 90 años?Una semana antes de su vuelo, su abuela, su primo y la ex de su prima se contactaron con mi familia para conocernos y saber donde iba a parar John. Todo salió bien y ellos prometieron ayudar con los papeles que faltaban cuando John ya este aquí. Su vuelo salía el 23 de abril, estaba todo listo y todo correcto. John tenia que tomar un avión para llegar a Caracas desde Puerto Ordaz, la ciudad donde vivía. Y así lo hizo, acompañado de su abuela, su hermana y su primo.

Todo iba bien, yo estaba preparando su habitación para recibirlo, él hizo su check-in y estaba en la fila para entrar a su vuelo.
En un momento me llama y me dice: “Yamila, no voy a ir a Argentina.” Yo estaba asustada y sorprendida. Por un momento creí que se había arrepentido. Hasta que me contó que la guardia bolivariana que controlaba los pasajes, le dijo que no podía viajar si no tenia un pasaje de regreso a Venezuela. Me precipite, lloré, llame a todo el mundo e igualmente no pudo viajar ese día.

Mi papá, se la jugo y compro un pasaje de regreso. Y le dieron un vuelo para el 25 de abril. John y su familia volvieron a Puerto Ordaz, pero ya no consiguieron un vuelo para que John llegue el 25 a Caracas antes de las 13 hs, para su vuelo a Argentina.
El 25, con muy pocas esperanzas, John se anoto en la lista de espera. Si no lo lograba ese día, ya nadie podía hacer nada para ayudarnos.

Mientras él intentaba conseguir un vuelo, mi perrita se tiro por la ventana del 2do piso que estaban construyendo en mi casa y se quebró su patita. La llevamos corriendo al veterinario y se aumento una preocupación mas a mi día. John logro subir al ultimo vuelo en que podía llegar a tiempo. Recuerdo que le mande un mensaje: “Estás con el tiempo justo. No me hables hasta que no estés en el avión para Argentina” El avión a Caracas se retrasó porque alguien llevaba droga en su maleta, yo rezaba, corría de la veterinaria a mi casa y viceversa. Estaba muy nerviosa.

Paso una hora y media hasta que recibí su mensaje.
“Lo siento, te tengo malas noticias”
Mi mundo se derrumbo y…
“Voy a ir a joderles la vida a todos por Argentina” el mensaje venía adjunto a una foto de su pasaporte sellado y él en la fila a la entrada del avión.

Sentí una felicidad inigualable. Por suerte el avión a Argentina estaba retrasado y él logro llegar a tiempo. Su vuelo llegaba al aeropuerto de Ezeiza, Buenos Aires a las 9 de la noche. Allí lo recogía un chofer y lo llevaba a Aeroparque, para que tomará a las 6 de la mañana su vuelo a Salta. El chofer nos aviso que estaba todo bien, que ya estaba en Aeroparque esperando. John vivía en un lugar donde todos los dias sin excepción hacia calor de hasta unos 50°.

Llego a Buenos Aires con una temperatura de 4 grados, vistiendo una remera y una chaqueta fina. Paso mucho frío esa noche.
Al saber que estaba todo bien, me relaje, dormí tan relajada que casi me duermo para ir a buscarlo. Pero por suerte me despertaron.
A las 9 de la mañana llegaba su vuelo a Salta. Yo estaba en la sala se espera con toda mi familia, anunciaron la llegada de un vuelo desde Buenos Aires y mi corazón comenzó a acelerarse. Hasta que lo vi, no podía creer que ya estaba aquí y que solo nos separaba el vidrio de la sala de espera y la sala donde retiraba su valija.

En cuanto me vio, corrió al vidrio, se arrodillo y puso su mano. Yo me paralice, intente seguirlo pero estaba en shock. Solo lo miraba feliz y sorprendida. Corrió a abrazarme, y lo primero que escuche de sus labios cerca de mis oídos fue “lo logramos” y así fue, así era. Retiro su valija y le prestamos un abrigo para el frío. Camino a mi casa, pasamos por la panadería y el súper. Aun no nos habíamos besado, él no aguanto y me beso al costado de mi labio antes de bajar a la panadería.

Pero el momento mágico fue en el supermercado, si, en un super chino. No parece romántico, pero lo fue, fue mágico. Él me tomo de mis manos, me puso contra él y al fin, nos besamos, al fin tocamos nuestros labios. Llegamos a mi casa, se lo presente a mi abuela. Él llego con regalos de su abuela para toda mi familia. Joyas para las mujeres una billetera para mi padre, y unos autos de colección para mi hermano. Todos estaban feliz de recibirlo, vinieron más miembros de mi familia e hicimos carne asada para agasajarlo.

Al fin estábamos juntos, no podíamos dejar de tocar nuestras manos. Al día siguiente lo lleve a conocer el centro de la ciudad junto con un tío que lo llevo a una entrevista de trabajo. Paseamos por todo el centro y volvimos a casa de mi abuela para el almuerzo. Paso mucho tiempo para que John pudiera conseguir un trabajo y quedar, en el primer año se hizo imposible. Y mas difícil se hizo el hecho de conseguir su documento. La familia que una vez prometio ayudarnos, nos dio la espalda y las responsabilidades pasaron a otro miembro. Tardamos 9 meses, pedimos prorroga de estadía y una autorización para presentar papeles sin apostillado. Hasta que la ultima semana nos dijeron que si no lo presentaba apostillado en una semana, lo deportaban.

Estábamos asustados, y entonces, no se si fue un milagro o una coincidencia, su primo nos dijo que los papeles de John estaban listos. Entonces fuimos el día que teníamos cita, llevamos los papeles, y poco más de un mes después, nos llego el documento. Ese día salí por el barrio en pijama para buscar el comprobante en la pieza de John. Y cuando tuvimos ante nuestros ojos el pedacito de plástico que le daba 2 años de estadía libre en Argentina, nos relajamos completamente. No voy a contar todo sobre los trabajos que tuvo, pero si voy a decir que vivió mucha xenofobia en ellos, que se aprovecharon mucho de su necesidad.

Luego de un tiempo, la convivencia con mi abuela se puso mal. Ella no es mala, pero es complicada. Tuve peleas muy grandes con ella y muchos problemas. Comenzamos a pensar en vivir juntos.Y eso no paso hasta que falleció mi abuelo. Me costo superar su muerte, pero John estuvo a mi lado siempre. Y cuando mi abuelo falleció, yo decidí dormir con John a causa de mis pesadillas. Hable con mi papá y de a poco fui llevando alguna de mis cosas a la habitación de John y alejándome de la casa de mi abuela. Esto fue en 2017, en agosto de 2017 deje la casa de mi abuela y me quedé con John en su habitación.

En enero de 2018, conseguimos alquilar un departamento en el fondo de la casa de una tía, y desde entonces vivimos mas cómodos, pude traer mi perrita al departamento y adoptamos una gatita juntos. El 24 de julio de 2018 cumplimos 3 años de ser novios y somos muy felices juntos, nos amamos inmensamente, y planeamos unirnos en matrimonio dentro de poco. Esa es nuestra historia hasta ahora.

NEWSLETTER

¡Únete y recibe ideas de regallos, detalles, experiencias y acitivdades para compartir con tu pareja!

Tu suscripción ha sido ingresada exitosamente.

Pin It on Pinterest