Tenía mucha razón y si lo hubiera aprendido a tiempo no hubiera dicho “SI” aquella mañana de 1937, en la que yo debía examinarme de latín y en la que se atravesaron entre el examen y yo, Paz y sus amigos, cuenta la Garro en sus memorias.

Paz y Garro comenzaron a salir en 1935. Dos años después se casaron y viajaron juntos a Valencia para el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. La escritora de La culpa es de los tlaxcaltecas se arrepintió de nunca haber aprendido a decir “no”, como le exigía Paz, pues de haberlo hecho nunca se hubiera casado con él.

Garro cuenta que se casó con Paz por un engaño de él y sus amigos, quienes la desviaron al juzgado cuando ella tenía un examen de latín al que ya no pudo regresar, así como nunca volvió su ímpetu artístico y su vida estudiantil. A partir de ese momento, Garro viviría contra la obra de Octavio Paz. Él se volvió su enemigo eterno al cual todas sus acciones se dirigían.

 

La escritora critica su matrimonio con Paz porque nunca la dejó volver a la universidad y porque no tenía libertad creativa para escribir ante el riesgo de opacarlo. En sus memorias, Garro afirma que se dedicó al periodismo porque Paz ganaba muy poco dinero y porque eso no opacaba a nadie. Más adelante agrega: “me dediqué a callar porque había que callar”. Su actitud contestaría al poder y al sistema patriarcal e intelectual ocasionó que muchos intelectuales y personajes comparecieran a Paz por su matrimonio.

Esa relación tumultuosa entre ambos, llena de conflictos y frustraciones, representaría una nueva contradicción en la obra creativa de Garro. La escritora se quejó de no tener intimidad en sus escritos y de trabajar en un ámbito que no opacara a Paz; sin embargo, fue durante la época que estuvieran casados cuando la escritora realizó su mayor producción literaria.

La frustración en su vida llevó a Garro a intentar suicidarse dos veces en 1947. Y once años después, el divorcio entre ambos escritores se tornó inevitable, pues a los problemas que ya tenían se sumó un amorío de Elena Garro. Acusada por los intelectuales de traicionar el movimiento estudiantil de 1968 y señalada por el gobierno mexicano como su organizadora, Garro se fue al exilio y con ello quedó rezagada al olvido de las letras mexicanas. Elena Garro murió en 1998 de cáncer de pulmón.

NEWSLETTER

¡Únete y recibe ideas de regallos, detalles, experiencias y acitivdades para compartir con tu pareja!

Tu suscripción ha sido ingresada exitosamente.

Pin It on Pinterest