M y I

Desde el primer día en que la vi, supe que ella era la indicada

Tu trabajo puede ser tu pasatiempo favorito, tu peor pesadilla, tu lugar de paz, tu lugar de estrés. Pero nunca, nunca llega a ser el lugar en el que esperas encontrar el amor verdadero. Al menos, eso es lo que te repiten una y otra vez y sin embargo, esta historia es diferente.

Yo era cajera en un banco, atendía cada día a cientos de personas diferentes y entre esa multitud, estaba él. Llego un día sin pensarlo o tan siquiera imaginarlo y se convirtió en mi cliente: “Desde el primer día en que la vi, supe que ella era la indicada”, me repite él una y otra vez.

Con el paso del tiempo, comencé a verlo en el banco más seguido, comenzábamos a platicar y a conocernos cada día más y me llenaba de lindos detalles que poco a poco llegarían a enamorarme por completo. ¡Estaba pasando por el mejor momento de mi vida!. Sabíamos que éramos el uno para el otro y que nuestro destino, era estar juntos.

Los momentos que hemos vivido juntos han sido increíbles pero el de hoy, el de hoy no puedo compararlo con alguno. Estábamos comiendo en un restaurante con mi mamá y mi abuela y fue en ese momento en el que él se acercó a mí y con tan solo tres palabras supo hacerme la más feliz: ¿Quieres casarte conmigo?.

Pola y Daniel

Pola y Daniel

Eso de la cita a ciegas no era lo mío y sin embargo, estaba tranquila. Claro, un poco nerviosa por que una cita no es fácil y no estaba acostumbrada a salir con un desconocido que no sabia si me gustaría. La inseguridad flotaba en mi cabeza: ¿Valdrá la pena?, hoy el destino me ha dado la respuesta a esa pregunta: Por supuesto. Valió la pena cada segundo de mi vida.

 

Recuerdo que una amiga le había dado mi teléfono, al poco tiempo, me escribió y estuvimos platicando durante horas y largos días, fue increíble, en verdad disfrutaba hacerlo. Luego de algunos días me citó en un café, recuerdo ese primer “hola” lleno de nerviosismo y adrenalina, al fin nos habíamos conocido.

Aquel día la habíamos pasado muy bien pero nada del otro mundo, se había convertido en una cita más. Con el paso del tiempo, él me siguió buscando y fue entonces cuando empezamos a salir más seguido. Nunca me hubiera imaginado que se convertiría en el amor de mi vida y hoy la vida me ha demostrado que es él con quien quiero pasar el resto de mis días.

Nuestro mejor momento ha sido ese viaje a Cancún, definitivamente. La idea era ir con su familia y pasarla bien, sin embargo, ahí estábamos, frente al mar con un hermoso atardecer cuando se hinco y mirándome a los ojos me dijo ¿Te quieres casar conmigo?. Nos casamos en México y ahora, Asia nos espera para una luna de miel inolvidable.

Marisol y Gonzalo

Si nadie tiene más preguntas, yo si tengo una para ella: ¿Te quieres casar conmigo?

Mi bello Perú y sus impresionantes sitios arqueológicos, una parte del patrimonio histórico y cultural. Chavín es uno de estos sitios. Esta ubicado en el distrito de Chavín de Huántar y es considerado un testimonio temprano de la civilización en América. Si, precisamente aquí es en donde comienza esta mágica historia la cual no quiero terminar jamás.

Llevaba cuatro años trabajando ahí y curiosamente, él también. No habíamos podido coincidir hasta el año pasado en que nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro. Él es un sueño hecho realidad. Un año después de estar como novios, él estaba trabajando en Chavín y yo en Lima, me pidió que asistiera a una charla que iba a dar y apresar de que estaba retirado y por cuestiones laborales solo podía ir en fin de semana, acepte.

Recuerdo muy bien cada detalle, era Sábado por la mañana y él tenía que arreglar todo para su presentación, lo notaba un poco extraño pero supuse que era por lo que iba a exponer. Unas horas más tarde, fuimos todos a ver su conferencia, recuerdo que él seguía muy nervioso y yo no entendía el por qué.

Finalmente, la conferencia concluyó y se abrió un espacio para preguntas: Si nadie tiene más preguntas, yo si tengo una para ella: ¿Te quieres casar conmigo?. Una pregunta que cambiaría mi vida por completo. Estaba en shock y él tan nervioso con lágrimas en los ojos no paraba de hablar de mi. ¡No podía creerlo!

Después de ahí, nos fuimos a celebrar al bar de un amigo: Flores, brindis, música y comida. Todo era de acuerdo a nuestra personalidad, sin duda, uno de los mejores momentos en mi vida. Hoy solo somos tú y yo, la combinación perfecta y con nosotros, un sin fin de experiencias maravillosas que nos están esperando.

Berenice y Antonio

Si regresamos el tiempo a unos cuantos años atrás, no me hubiera imaginado esto que estoy viviendo. Y es que cuando estoy contigo, cada momento, cada aventura y cada segundo es mejor de lo que esperaba. Una sensación que difícilmente puedo explicar.

Nos conocimos hace nueve años y fue sin duda, el comienzo de una bonita historia que no tiene un final. ¡Quien lo hubiera imaginado!. Dicen que tenemos el destino que nos merecemos y yo no sé si realmente merezco un amor tan grande y sincero como el tuyo.

Nuestra historia comenzó hace cuatro años cuando me pidió que fuera su novia. A partir de ese momento, supe que él era el indicado para pasar cada día del resto de nuestras vidas. Él se ha convertido en todo lo que necesito y un sin fin de experiencias nos han demostrado que necesitamos estar el uno para el otro.

El día de mi cumpleaños ha llegado y con él, sin saberlo, el mejor día de mi vida. Estaba feliz por celebrar un año más de vida con las personas que más amo y sin embargo, la vida me tenía preparada una mayor sorpresa.

Llego la hora de partir el pastel y de pronto ahí estaba, ese anillo que fue capaz de llevarme a la luna y hacerme sentir mil emociones a la vez: ¿Te quieres casar conmigo?, enfrente de mi un letrero en la pared que expresaba todo lo que él sentía por mi. Sin duda, puedo reafirmar que fue el mejor día de mi vida y sin embargo, nos falta un largo camino por recorrer.

Empecemos la travesía, tómame de la mano y no me sueltes jamás.

Marce y Mau

Marce y Mau

No me quiero despertar. Eres el chico de mis sueños. Te soñé junto a mí, puedo recordarlo un sin fin de veces, la mirada y esa sonrisa tan encantadora. Luego despierto y no te encuentro. ¿Significa algo? Sin darme cuenta, siempre estuviste aquí.

Cumplía 15 años y viajamos a Cuernavaca, él cumplía 18 y lo festejábamos con amigos. ¡Que buena fiesta! Lástima que sólo una foto nos hace recordar aquel día.

Pasaron dos años y ahí estábamos, en una fiesta con amigos, nos presentaron y tampoco era nuestro momento. Definitivamente, este sueño no quería terminar pronto. Tres semanas más tarde, nos invitaron a la misma boda, reímos, bailamos y pasamos toda la noche juntos. En verdad la habíamos pasado bien. ¿Es normal que no pidiera mi teléfono? ¡Espero que si!

Tres semanas más tarde nos encontramos en una comida, estuvimos juntos todo el día e incluso fuimos a cenar al día siguiente. ¡Por fin tenía mi número! Cada vez platicábamos más, cenamos juntos en Navidad y finalmente, llegaron las vacaciones.

Verano fue la mejor parte. Pudiera parecer lo contrario puesto que él se fue a un crucero y no nos vimos durante un tiempo, pero sin darnos cuenta esto era parte fundamental del sueño. Ese verano fue el que dio inicio a esta historia, necesitábamos estar juntos.

Han pasado seis años y medio, y aquí estás con ese anillo que nos pide a gritos toda una vida juntos. Esperaba ese concierto de tus amigos en los Jardines de México, en verdad lo esperaba, pero lo que encontré al llegar fue aún mejor de lo que me imaginaba. Llegamos solos, recorrimos el lugar y estaba muy cansada, decidí sentarme y de pronto, ¿Te quieres casar conmigo?. Una mesa con champagne nos esperaba.

Cuando estoy contigo parece que todo es un sueño. Pero siempre estuviste aquí. Hoy no solo quiero que estés aquí sino que ahora: ¡Quédate para siempre!

Brenda y Jorge

Brenda y Jorge

Fueron las olas, las aguas cristalinas y una ligera brisa de mar los testigos de este incomparable amor. Y es que lo cierto es que el amor es espontáneo, llega cuando dejas de buscarlo, en el momento indicado. Este es nuestro momento, recuperemos el tiempo, esta ocasión debe ser una aventura más allá de lo terrenal. Una aventura perpetua. Compartamos más allá de un deporte extremo o una mascota juntos, la aventura más grande que es, la vida.

Esta es la historia de Brenda y Jorge, bastó un par de miradas cruzadas y una clase de portugués para saber que eran el uno para el otro. ¡Você é o amor da minha vida! Y así sin más, la vida nos incita a aprender algo nuevo, un idioma, el idioma del amor, el cual va más allá de palabras y se expresa con algo más que acciones. Ese instante en el que empiezas a comprender que ese idioma es aún más que eso, es un estilo de vida, una vida que quiero compartir a tu lado.

Hoy es el día. Las montañas, las caídas de agua y el verdor de la vegetación mezclado con el azul del cielo hacen de San Luis Potosí un lugar paradisiaco. Y ahí se encontraban, muy en el fondo, entre peces y buzos, sus familiares se reunían para el gran momento, una gran manta esperaba a Brenda debajo del mar, todo estaba listo. ¿Te quieres casar conmigo? Solo bastó un par de señas para sellar este momento. Por qué con tan solo mirar a esa persona sabes lo que quiere, lo que necesita.

Navegamos uniendo nuestras almas en busca de ese perfecto lugar. Y ese momento que creíamos lejano por fin ha llegado. No importa cómo se presente, el amor es por lo que creemos que vale la pena luchar.

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